El software de gestión serio lleva décadas siendo caro, y no por casualidad: se vendía a quien podía pagar una implantación. El resultado es que las herramientas que permiten a una organización entender su propio dinero han estado fuera del alcance de las organizaciones que más lo necesitaban.
Qué hacemos al respecto
Projekt Republic reúne proyectos, tareas, control de tiempo, CRM y facturación en una sola herramienta, y tiene plan gratuito. No es una versión mutilada para captar: es la herramienta con la que un equipo pequeño puede operar de verdad.
La diferencia entre un equipo que sabe qué proyecto le da margen y uno que no, es la diferencia entre decidir y adivinar. Esa información no debería ser un lujo.
La otra barrera es administrativa
Hay una segunda forma de exclusión, menos discutida: la de quien no puede operar internacionalmente porque el papeleo le supera. Kodiak Base existe por eso — y por eso decimos antes de contratar que una LLC no cambia dónde tributas, en vez de dejar que lo descubra quien menos margen tiene para equivocarse.
Sin cifras que no tenemos
No vamos a publicar un número de organizaciones impactadas. Existe la tentación y el dato saldría bonito, pero contar usuarios de un plan gratuito como impacto social es contar registros, no progreso. Cuando tengamos una medida que signifique algo, la publicaremos.